La G77 y Santa Cruz de la Sierra
Gabriela Ichaso Elcuaz
Los
países no alineados, los países del “tercer mundo”, los países en vías de
desarrollo, como vienen a denominarse en la actualidad, se reúnen desde 1964 en
el G77, hoy constituído por 130 estados, que acordarán en los próximos meses
acerca de políticas en materia de cambio climático,
cooperación Sur-Sur, migración y desempleo, erradicación de la pobreza y
desempleo, desarrollo sostenible y propuestas para la agenda de la ONU
post-2015, seguridad alimentaria con soberanía y cultura, desarrollo y medios
de comunicación.
La
presidencia del Grupo, en 1990 a cargo del ex mandatario Jaime Paz Zamora, esta
vez fue otorgada nuevamente a Bolivia, con la decisión de celebrar su 50º
aniversario en Santa Cruz de la Sierra, ciudad que por sus reconocidas
condiciones geopolíticas, sociales, físicas y turísticas, será “capital del
mundo” los días 15 y 16 de junio, a decir del Presidente Evo Morales.
Además de los acuerdos a futuro que lleguen a darse en el contexto del
evento, Santa Cruz de la Sierra es nuevamente sede y anfitriona oficial de
nivel internacional, que amerita oportunidad de nuevos lazos culturales,
artísticos, económicos, políticos, educativos, turísticos o, desde el punto de
vista de la disconformidad, nada, una raya más a la historia.
En un
mundo donde las “marcas” están a la vanguardia de la “visibilización” de
factores positivos y negativos que concentren la atención de intereses de
diversa índole, la principal “marca” boliviana de actualidad –por razones de
todo tipo y fundamentalmente, por su alto nivel de “publicidad”- es Evo
Morales, a decir de propios y extraños, resumida en los últimos días por el experto
internacional en construcción de marcas, Hernán Berdichevsky.
Estamos
instalados en una conjunción de hitos que confluyen ante el mundo en los
próximos meses, que desde todo punto de vista hace que la ciudad de Santa Cruz
de la Sierra “selle” un momento importante.
Es Bolivia de primera mano ante el mundo, es todos sus problemas y,
sobre todo, es los motivos positivos por los cuales resultó elegida como lugar
de bienvenida y hospitalidad a la diplomacia, la prensa y los ojos de millones,
sobre nuestra casa.
Y, cómo
no, es la foto de la gran ciudad que se desconoce a sí misma en el transcurso
de su propia historia, de tanto crecer y desarrollarse a su modo, que poco se
detiene a mirarse con orgullo, con curiosidad y sorpresa, de los lugares, los
detalles, los rincones, que atesora sin que sus propios habitantes reparen en
cuánto ha cambiado en las amplias latitudes por las que transcurren cientos de
barrios, de centralidades y de marginalidades, más allá de la que nos permite
nuestra cotidiana rutina.
La
provocación, con sus gustos y sus matices, está dada. El desafío nos invita a
caminar mirándonos y mostrándonos con los mejores propósitos, para ser
partícipes activos de nuestra propia “marca”, la que tenemos en ebullición,
entre la tradición y la posmodernidad.
Editorial de Revista Piedra Libre y publicado en Diario La Razón
http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/G77-Santa-Cruz-Sierra_0_2039796001.html
Editorial de Revista Piedra Libre y publicado en Diario La Razón
http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/G77-Santa-Cruz-Sierra_0_2039796001.html
Directora Ejecutiva de Idearia ·
Twitter/gabitadelsur





