sábado, 29 de enero de 2011

El día que cruzamos el límite y jugamos a Dios




Lo que pasó no fue un terremoto, ni un volcán en erupción, ni un maremoto, ni siquiera una crecida del río:  se derrumbó -como cae un candado- un edificio de 10 pisos, enterró a 20 personas y tuvimos que pedir socorro a los que saben fuera del país, porque en la locomotora de Bolivia hay mucha plata para invertir en construcciones y para joda, pero ningún equipo profesionalmente capacitado, apoyado, equipado y entrenado para tamaña tragedia en una ciudad de 2 millones de habitantes.

No nos azotó el cambio climático ni nos devastó un fenómeno natural:  sin embargo, este 29 de enero de 2011, atrapados entre la improvisación, la negligencia, la soberbia y la ambición, cruzamos el límite y jugamos a Dios declarando muertos a seres humanos que ingresaron vivos a un edificio en construcción y no los vimos salir de entre sus ruinas.

¿Qué nos van a decir? ¿Hicimos lo que pudimos? ¿No pasa todos los días, fue una desgracia? ¿No sabía nada?

Irresponsables y corruptos por creernos muy astutos saltando normas para beneficio propio y cómplices de quien se presta a hacerse de la vista gorda a cambio de favores, somos casi todos; responsables de lo que algunos pronto calificaron como “lo que se venía venir”: pocos y tienen nombre y cargo. 

No hay salvación inventando nuevas normas si es que no dejamos de enterrar dinero en bienes materiales e invertimos en hacernos funcionar como ciudad y ciudadanos, así como sancionar y destituir a connivientes en trámites y acciones cuyo incumplimiento de requisitos conlleva la vida de uno mismo y de los demás:  desde las licencias de conducir a cualquiera, de funcionamiento de negocios sin emergencias ni sanitarios pasando por vehículos destrozados circulando con viñeta; obras sin carteles ni desvíos ni señas o abiertas a su uso sin concluir, manipulación de alimentos, espectáculos públicos, etc.

Es necesario honrar un compromiso:  nunca más.  Le pese a quien le pese.

viernes, 21 de enero de 2011

|Primicia| ¡El Nano ya no viene a Santa Cruz en marzo!

Así habíamos dado la primicia en diciembre de 2010:

"Cada loco con su tema.
¡Y yo que no pude llevar a mi mamá para que cantáramos juntas todo Antonio Machado con el Nano en Buenos Aires!
¡Acá está, acá viene, sí señoras, sí señores:  Joan Manuel Serrat el 18 de marzo de 2011 nos canta en Santa Cruz de la Sierra!
Otra genial alegría que nos trae Gabriel Feldman.
Acá se sabe primero y después se vuelve noticia.
A nuestro estilo."
Si no fuera porque Gabriel Feldman es un gentleman y me llamó a noche para darme la noticia, me habría enojado de saberlo por el periódico. Joan Manuel Serrat ya no estará cantándonos el 18 de marzo porque Shakira pudo más con sus caderas y demanda atención exclusiva de los organizadores. Igual, Gabriel prometió que el contacto con el Nano se mantiene y sólo se trata de una postergación. Yo le creo y tranqui lo espero.

viernes, 14 de enero de 2011

El enorme sentido de ingresar a la Universidad Pública

Año a año nos sorprende el creciente número de bachilleres que postulan al examen de ingreso de la Universidad pública:  en el caso cruceño, a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno.
Más de 14.000 nuevos egresados de la escuela secundaria (privada y estatal, fiscal o pública) tienen opciones de optar a una plaza universitaria de los 3.000 espacios que ofrece este centenario centro de estudios profesionales.  No se trata de un número menor, sino de una población con creces mayor a la de la población total de la mayoría de las localidades urbanas bolivianas.
Algunos argumentan que la Universidad pública tiene sentido para los "pobres" que quieren estudiar.  Quiero refrendar mi absoluta discrepancia con este concepto.  Con mayor razón, luego de escuchar en lugares varios que se discrimina, se "ningunea", a quien accede a un cupo en la UAGRM, con los argumentos repetidos sin ambages de que estudiar en la Gabriel es estereotipo de segunda clase, que los profesores no asisten, que el ambiente es de relajo, que "cualquiera" sale de sus aulas.
Las Universidades privadas se explayan en ofertas atractivas para captar nuevos alumnos:  rebajan matrículas, pintan con colores fosforescentes denominaciones ampulosas de carreras "novedosas", promueven costos bajos, arguyen menor tiempo de titulación, etc.  Pero ninguna, ninguna, habla de examen de capacidad, de interés, de competencia (en el sentido de habilidad), de evaluación de lo que hiciste durante tus años escolares o del tiempo, ganas y esfuerzo que dedicaste a prepararte para optar a una profesión por tu propio mérito, sin dinero de por medio.
Y es una grave falla del sistema educativo nacional.  Porque si supieras que ingresar a la Universidad no depende únicamente del dinero que puedas pagar o del "status" que querés adquirir sólo para decir estoy en tal o cual Universidad, los adultos te habríamos orientado correctamente que a la Universidad acceden quienes buscan no sólo un horizonte de formación mayor al obtenido en la escuela, quieren adquirir conocimientos mayores para ejercer una profesión como modo de trabajo, de investigación o de servicio a la sociedad, te da un título de "ser capaz" para tal o cual materia de ejercicio intelectual, técnico o profesional.  Acceden quienes se presentan a ganarse un lugar que merecen.
Reivindico el examen de ingreso a la Universidad pública.  Y todos los padres de familia, debiéramos promover en nuestros hijos que caminan la secundaria como reto a sortear el sentirnos capaces de rendir y, si es posible, vencer la prueba de ingreso al nivel siguiente de estudios superiores.
Ingresar a la UAGRM -o a cualquier Universidad pública- debería tener un día festivo:  un ciudadano boliviano ha logrado que su país le asegure una profesión con cargo a la producción hidrocarburífera y a la coparticipación impositiva nacional.  Todos pagamos con gusto por ello, porque creemos en los profesionales que se formarán para devolver con su trabajo y su ciencia, más trabajo, más desarrollo, más beneficios para Bolivia.
¡Felicitaciones a los adolescentes y a todos los que se animan a vencer una prueba importantísima, una prueba desmerecida en el libre mercado de los estudios universitarios a crédito o al contado!

jueves, 6 de enero de 2011

Un aplauso para el Gobierno que tampoco nos prohibe reir

Sobreviviremos -"los negros con sus manos negras y los blancos con sus blancas manos"- los que sepamos sacarles la lengua y reír... de último y mejor.
Y colorín colorado, como corolario, he aquí este país extraordinario y generoso llamado Bolivia, ubicado en el corazón de América del Sur, que limita al este con el Brasil del mundialmente admirado Lula con 87% de aprobación popular; al oeste, con el Perú del Premio Nobel de Literatura 2010; al suroeste, con el Chile airoso de terremotos y rescates de película y al sur con la Argentina de la capital del libro 2011.

Ni el más sangriento e ignorante Gobierno de facto ni el más sangrador e ilegítimo Gobierno post dictadura, ha impuesto en pleno ejercicio de la democracia las aberraciones más arbitrarias y justificadas con absurdos como políticas de Estado, en medio de una población contaminada de anomia, conformismo y confusión traducidos en el mismo silencio errático, ominoso,  y obsecuente de sus representantes elegidos por su otrora discurso y promesa comprometidos con la oposición al actual régimen nacional.

Para no ir más lejos por respeto al Año Nuevo que recién comenzamos, digamos que al abortado incremento casi duplicado del presupuesto mínimo vital de una familia a través de la suba de los combustibles decretada por el Presidente en ejercicio Alvaro García Linera en las previas al fin de año por motivos del contrabando , siguió la palabra del Presidente Evo Morales que refrendó el mayor ajuste económico de los últimos 30 años, por motivos de nivelación con los precios internacionales que, en cuestión de horas, desniveló a fojas cero ante el puño crispado del pueblo al cuál prometió defender.  Se vino la verborragia contra Chile desempolvando el comodín del mar y el traslado de la unidad móvil de los movimientos sociales a Asunción contra el prolífico Lugo por dar asilo político al gobernador tarijeño Cossío.

Y para no desaprovechar esto de las fiestas cristianas y paganas que nos traen distraídos a todos, la "reglamentación" de la Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación fue puesta en vigencia como regalo de Reyes Magos.  Lejos de oro, incienso y mirra para honrar al Salvador, el caballito de Troya es un cachorro de dinamita pura. 

Los medios de comunicación ya no son dueños de la libertad de expresión, sino que retorna a su auténtico propietario:  pero ahora recuperar el derecho a ser amo de sus silencios y esclavo de sus palabras tiene otro precio, la guillotina o la hoguera no la tiene el presentador de noticias, el redactor o el personaje encubierto tras el sonopronter o el telepronter sino la nueva Inquisición. 

Está visto, en todo caso, que las únicas demostraciones de fuerza que escuchan los sordos oídos del poder, no está en la fuerza de las ideas, ni de la razón, ni de la lógica, ni de la realidad, sino de la violencia:  aquella fuerza de la violencia que vapuleó al país desde 2002 hasta que el dirigente cocalero se salió con la suya de ser ungido Presidente del país; aquella fuerza de la violencia ejercida a nombre de 500 años de yugo occidental tan útil como discurso para resbalar estrepitosamente en lo mismo; aquella fuerza de la violencia latente en el seno de los intereses sindicales devenidos en movimientos sociales, a efectos del refinado vocabulario oenegeista con el que se recicla la burocracia internacional elitista.

La nueva Bolivia del Estado masista, la que no discrimina, obliga so pena de clausura a los medios de comunicación a publicar y difundir "acciones de prevención y educación destinadas a precautelar el respeto a la dignidad e igualdad de todas las personas, mediante la elaboración de productos comunicacionales propios, en idiomas oficiales y alternativos de acuerdo a la región y audiencia" con cargo logicamente al costo de los espacios televisivos, radiales, virtuales o impresos de cada medio de comunicación. 

A mí, por ejemplo, me obliga a regalarle media página mensual que a mí el Gobierno no me paga, sino al contrario, ya me la diezma en impuestos y, sin embargo, no me dice a quién puedo acudir para acusarlo de discriminación y lograr un juicio justo que lo obligue a distribuir entre absolutamente todos los medios de comunicación, el gasto publicitario que realiza en los poderosos contra los que despotrica y a los cuales sin embargo, les paga propaganda a favor del Presidente.  De hecho, al Gobierno que no discrimina, le interesa que yo me cuadre cada seis meses informándole que cumplí a la letra con su media página de intervención a mi revista porque no le importa lo más mínimo que el título, el contenido y el sentido de mi revista sea, de cabo a rabo, un ejercicio pleno de ciudadanía donde la discriminación y el racismo sólo aparecen cuando el Gobierno los pronuncia y empuña.

Pido disculpas anticipadas a los lectores por la extensión de la presente opinión.  Es que el desparpajo de lo insólito tiene ribetes inéditos en mis 47 años.  Por primera vez, como en las épocas medievales de los bandos del Rey, un Gobierno hace un listado de lo que sí puede decirse porque todo lo que no está anotado se da por sentado que es discriminatorio o racista:  por tanto, pasible de condena y castigo.

A la letra:  "Los actos que no constituyen racismo ni discriminación son los siguientes:
1.  Las medidas especiales, sean políticas, normas, planes u otras acciones afirmativas, en cualquier ámbito, encaminadas a lograr la igualdad para las personas en situación de vulnerabilidad.
2.  En el ámbito educativo y laboral, los requisitos académicos previamente establecidos con carácter general y público.
3.  Trato diferenciado y/o preferente para niños, niñas, personas adulto mayores, mujeres embarazadas, personas con capacidades diferentes y/o discapacidad física, intelectual o sensorial u otras que por su condición de salud así lo requieran.
4.  El manifestar defectos de normas o actos legislativos, administrativos o judiciales, independientemente de la autoridad o servidor público que las propusiese o adoptase, con el objeto de hacer conocer sus errores o la necesidad de su reforma, siempre que no contengan ofensas de contenido racista o discriminatorio.
5.  La exigencia de requisitos relativos a la integridad física y la salud corporal en las escuelas de formación de ciertas profesiones, artes, deportes u oficios que por su naturaleza los demanden.
6.  Denegar el acceso al servicio en establecimientos y lugares públicos cuando la persona:
              - Se encuentre en estado de ebriedad o bajo efecto de sustancias controladas
              - Se encuentre portando armas u objetos que puedan poner en peligro la integridad física de las personas.
              - Ocasione o haya ocasionado disturbios dentro del establecimiento.
7.  Cuando se produzcan o exista riesgo de pandemias, el Ministerio de Salud y Deportes podrá imponer restricciones administrativas por razones de salud pública y de enfermedades infectocontagiosas, mediante resolución expresa."

Y la Bolivia que no discrimina, la de ahora, la generosa y masista, también nos pone un pañito de agua fría en la frente librándonos del estigma grabado con fuego de pécoros cuando:

1.  Se publiquen o difundan como parte de cobertura informativa o de las tareas propias de la comunicación, sin que constituyan defensa o elogio de acciones de racismo y discriminación.
2.  Sean expresiones de terceras personas difundidas en programas en directo o con participación de la audiencia. En este caso, de conformidad a las normas de ética periodística, el medio de comunicación deberá advertir al público de abstenerse de expresiones de naturaleza racista o discriminatoria e interrumpir la declaración. En caso de que el medio de comunicación no aplique su autorregulación y de persistir la infracción será pasible a las sanciones establecidas en el Artículo 17 del presente Decreto Supremo.
3.  Corresponda a un programa independiente en espacios alquilados en radio y televisión, el responsable directo es el (la) director (a), productor (a), conductor (a) o el (la) que contrate el espacio del programa emitido. En caso de que el medio de comunicación no advierta y permita la infracción, será pasible al cierre temporal en diferentes gradaciones."

Acá y ahora se sabe quiénes con el abuso de su poder mediático enrarecieron la realidad y nos llevaron al límite impensado de poner en cuestión la libertad de expresión.  Por ellos, por su desaparición del aire, me alegra la época de silencios que todos disfrutaremos sin sus agresiones permanentes carentes de ética y de estética.  Por todos, me apena el rumbo autoritario que ha tomado el espíritu de la legislación, el camino imperialista de tránsito al régimen del pensamiento único, el nuevo orden de mandamases y vasallos.

La libertad de expresión se transforma desde hoy en un patrimonio expropiado a los medios de comunicación y secuestrado a favor de un nuevo tribunal especial, inconstitucional y parajudicial:  la Inquisición selectora, acusadora, condenadora y ejecutora de herejes.

Sobreviviremos -"los negros con sus manos negras y los blancos con sus blancas manos"- los que sepamos sacarles la lengua y reír... de último y mejor.

lunes, 3 de enero de 2011

Después del 1.1.11, el primer show estelar será esta noche

El 8 de octubre, en cambio, las Dracónidas "lloverán" por espacio de cuatro horas poniendo en riesgo los satélites espaciales de la NASA
Esta noche, desde algunos lugares de Europa y Estados Unidos, se podrá observar un espectáculo poco común en el firmamento: la lluvia de meteoritos de las Cuadrántidas, que tendrá lugar en Quadrans Muralis, el Cuadrante Mural,  formada por estrellas que pueden encontrarse en la constelación de El Boyero, Boötes, se encuentra en un área del cielo lleno de bellas constelaciones: la Osa Mayor y Menor, la Corona Boreal, los perros cazadores de El Boyero (Canes Venatici) o la Cabellera de Berenice.
¿Dónde mirar?
En el noreste del espacio estrellado para encontrar la lluvia de puntos fugaces. La lluvia de meteoritos ocurrirá en un lugar conocido para los aficionados a las constelaciones: justo debajo de la Osa Mayor y Menor, las carretas de las constelaciones espaciales.