Y llegamos a La Moneda con nuestra pacífica protesta como viajeros frecuentes de la única línea aérea que realiza la ruta Santa Cruz de la Sierra - Santiago de Chile: LAN.
La aerolínea chilena ha disminuido -sin consideración ni previo aviso a sus clientes- sus frecuencias de vuelo entre la capital mapuche y la capital cruceña, ha cambiado sus horarios al punto de obligarnos a destinar prácticamente un día de ida y otro de vuelta sólo para el viaje e incrementado sus tarifas ostensiblemente, sin opción por su monopolio.
Además, la página web de LAN Chile de reserva y compra de boletos aéreos ni siquiera menciona a Bolivia entre sus destinos latinoamericanos y, si bien cobra los impuestos bolivianos, no emite factura sino que obliga a que el cliente deba hacer un trámite posterior en su oficina central previa presentación de carta escrita solicitando la misma.
"No quiero el mar, quiero volar... Y los precios de LAN (Chile) están por las nubes" dijimos literal y silenciosamente en la plaza de La Moneda.
Ojalá la línea aérea nos facilite la vida a tantos viajeros que nos desplazamos entre Santiago, Iquique y Santa Cruz de la Sierra.