miércoles, 7 de abril de 2010

Percy al MAS: Oigan, era jugando, ya?

Percy ha logrado la votación más alta de su historial como candidato a cargos públicos, tal como lo afirmamos el día antes de las elecciones.  A diferencia de muchos y de sí mismo en anteriores oportunidades, fue cauto al expresar su alegría por su cuarta reelección como Alcalde de Santa Cruz de la Sierra, señalando que "esperaremos los resultados oficiales de la Corte Electoral".

Los últimos años se vio obligado a ceder en absurdos que rayaban en un mono con su clarín para lograr los votos que le faltaban para, paradójicamente, aprobar las chambonadas que llevaban al Concejo sus Oficiales Mayores o los desparpajos de contratos plagados de observaciones.  Todo con su firma.  Era fácil, sin embargo, porque Roberto Fernández no ocupó el lugar que le correspondía, ni dentro del Concejo ni fuera de él, como Chato -siempre leal al amigo, antes que a su costo político- dedicado a la atención de sus bases.

Es correcta su cautela.  Obtener cinco curules lo coloca en minoría en el Concejo Municipal y seis, apenas son una mayoría que, igual, lo obliga a pactar.  La Ley de Municipalidades, por una parte (hasta que rija la nueva Ley de Autonomías), y la Carta Orgánica establecida en la CPE, le exigen 8 concejales a favor para llevar adelante acciones fundamentales en su gestión:  modificaciones de presupuesto, contratos con crédito, concesiones de obras y de servicios de cualquier naturaleza, etc.

En el cierre de su campaña, a los pies del Cristo Redentor, un Percy enajenado y feliz de la apoteósica reunión de simpatizantes que dejaba lejos al número de militantes que simultáneamente reunía Piero, Roberto y Jerjes en el Parque Urbano, soltó una frase que le salió de lo más hondo de su egocentrismo:  "Gracias a los otros candidatos por lo poco que dieron..."  Reía realmente feliz.

Pero el que ríe último, ríe mejor, dice el viejo refrán.  Y camba viejo no aprende a rezar, porque el photoshop sólo congela sonrisas y quita arrugas, no remece la vida.

Ahora Percy está obligado a pactos que van más allá de los 100 viajes internacionales realizados por los Concejales de la gestión que concluye sin ningún rédito para la ciudad; va más allá de la eliminación y creación de Secretarías y Direcciones a gusto del jerarca de turno sin homologación del Concejo Municipal; va más allá del trato displicente a los dirigentes entretenidos con choripanes y "aguinaldos" en el Parque Los Mangales; va más allá de la centralización arbitraria de los recursos de participación popular que correspondían a los distritos y a sus Subalcaldías.

Los "espacios de administración" en la función municipal a su cargo serán insuficientes para sus seguidores porque deberá compartir lo que le quitó a Oscar Vargas cuando era su aliado y hoy le "corresponde" como socio, al igual que Desirée, cuyo trabajo territorial ha sido determinante siempre para todo el proceso autonomista urbano y falta la demanda de la alianza con Germán Antelo y su quinto Concejal, Leonardo Roca.  De ahí, habrá que ver qué queda para acordar con quienes ganaron su propia representación, Rosario Schamissedine y Johnny Fernández, según el lugar en el que se ubiquen en el Concejo Municipal.

No será fácil, al contrario.  Probablemente veamos la gestión más compleja de las últimas dos décadas, más aún de aquella en la cual el Concejo Municipal procesó tres veces al Alcalde Johnny Fernández, entre 2001 y 2003, en base a dictámenes de Contraloría y el ejercicio discresional del poder municipal.

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